El trágico fin de la viuda negra del Ford Ka, un gato en fuga y el custodio enamorado

“Siempre descontrolaba, nadie la esperaba, nadie la vio partir”. La canción “La rockera“, de La 25, había sido elegida por Vanesa Soledad Lenain para musicalizar un video en su canal de YouTube, titulado “Simplemente yo“, que posteó hace cinco años con fotos donde exhibía sus múltiples tatuajes y su fanatismo por Los Redondos y los Rolling Stones.

Y así terminó de manera abrupta su vida, a los 42 años, esta mujer que había quebrantado la ley en más de una oportunidad bajo la modalidad viuda negra, con jubilados separados o viudos como víctimas predilectas: nadie la vio partir cuando sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) en la ruta provincial 65, entre las localidades bonaerenses de Urdampilleta y Pirovano.

Allí, a metros de una escuela abandonada (se conoce en la zona como Escuela Palau), por donde pasa una línea de alta tensión, su Ford Ka terminó volcado, con las cuatro ruedas para arriba, sumergido en un canal de drenaje, al lado de una alcantarilla.

El trabajo de los bomberos de Urdampilleta en la escena de la tragedia.

Apenas dieron vuelta el vehículo los bomberos de Urdampilleta dentro del agua, comandados por el oficial inspector Leandro Medina, vieron el cuerpo de la mujer, con el cinturón de seguridad colocado y sin lesiones visibles, detrás de los vidrios empañados.

También se toparon con su gato negro en la zona del torpedo. El animal, con un collar de tres colores, estaba seco pese a que el habitáculo estaba inundado.

Vanesa, con su gato negro, en su perfil de Facebook.

No solo nadie vio lo que le pasó a Lenain, sino que estuvo así, a la deriva, durante un par de días, hasta que un camionero de Daireaux dio aviso a los servicios de emergencia el lunes 27 de julio, a eso de las seis de la tarde.

Lo insólito es que el sábado anterior, a las 10.41, otro chofer que transportaba combustible desde Junín hacia Bahía Blanca ya había llamado al 911 para alertar sobre un auto volcado en el kilómetro 315 de la carretera.

Un camionero avisó al 911 del auto volcado en la ruta 65. Fue el sábado, pero recién fueron el lunes, tras el alerta de otro chofer. Había una mujer muerta.

¿Che Lauchín, viste un accidente?“, le preguntó Francisco Grosso, que vive en Tapalqué pero vive en Pedro Luro, a su compañero, quien circulaba unos cinco kilómetros detrás suyo. Fue este último quien primero alertaría al 911, donde lo atendió una operadora, aunque nadie salió a verificar nada. Por esto se inició una investigación interna a nivel policial para establecer qué pasó.

Cuando la Policía Científica terminó de trabajar en el lugar, por instrucción de la fiscal de Bolívar Julia María Sebastián, ya eran pasadas las diez de la noche.

Al abrir del baúl, el animal “salió disparando como gato quemado” y no pudieron encontrarlo, tal como describió a Clarín un testigo. Se perdió entre la niebla y los pastizales. “No lo pudimos agarrar”, se lamentó un bombero.

De acuerdo a la autopsia, que se realizó el domingo 26, la mujer sufrió un paro cardíaco tras un ACV por un aneurisma cerebral. Se le hizo además una extracción de sangre para practicarle un examen toxicológico.

Vanesa Soledad Lenain tenía antecedentes por robos bajo la modalidad viuda negra.

Quién era la viuda negra del Ford Ka

Según pudo saber Clarín, la víctima tenía al menos 20 multas con su Ford Ka negro en jurisdicción bonaerense: 19 por “no respetar los límites reglamentarios de velocidad previstos” y el restante por cruzar un semáforo en rojo.

Vanesa era de La Plata, pero varias de esas infracciones las había cometido en la ruta nacional 205, que tomaba antes de ingresar a la ruta provincial 65, detonada por los pozos y las huellas de los camiones, sobre todo en el tramo que va de Bolívar a Daireaux.

La mujer era de La Plata. Sufrió un ACV en plena ruta.

Las fuentes consultadas por este diario señalaron que Lenain cayó dos veces detenida en el ámbito del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB). Primero estuvo en la Alcaidía Departamental La Plata II entre el 19 de marzo y el 15 de abril de 2024, a instancias del Juzgado de Garantías N° 3.

La viuda negra volvió rápido al mismo centro de detención transitoria, del 5 de septiembre al 31 de octubre. Fue luego de drogar a un jubilado de 73 años -junto con una cómplice- en su casa de la calle 49, entre 18 y 19, esta vez con intervención del fiscal Juan Menucci y el Juzgado de Garantías N° 4.

Lenain era fanática de Los Redondos y los Rolling Stones. Su cuerpo estaba lleno de tatuajes.

Esta última causa fue caratulada “tentativa de robo en concurso real con tentativa de homicidio criminis causa“, ya que intentó matar a la víctima a golpes en la cabeza con una botella de whisky, a quien le habían dado una dosis mínima de un somnífero en una bebida y lo ataron de pies y manos, pero se despertó y se resistió.

¿Dónde está el dinero?“, le exigían.

El jubilado de 73 años que fue víctima en La Plata de la viuda negra Vanesa Soledad Lienan, volviendo de la comisaría.

Era la noche del 27 de agosto de 2024 y el hombre sufrió lesiones en la cabeza, por lo que terminó con el rostro ensangrentado e internado en el Hospital San Martín. Lenain fue detenida y la otra mujer logró escapar antes de que llegara la Policía.

A principios de 2025 volvió a dar un golpe, al robarle la plata destinada al pago de las expensas a un hombre de 64 años al que había conocido por las redes sociales cuatro días antes.

El 4 de febrero pasaron la noche juntos en su casa de las calles 21 y 57. Por la mañana se esfumó y lo bloqueó para que no pudiera contactarla más, pero había cometido un descuido clave: le contó al jubilado que tenía turno médico en el Hospital Español y la detuvieron allí mismo, luego de que su víctima la reconociera.

Además de estos dos casos, Lenain tenía un expediente elevado a juicio por “estafa“, tras usar la tarjeta de una ex pareja para hacer numerosas compras. Y otra por hurto, ya que se llevó unos 10.000 dólares de la casa de otra de sus presas. Y coleccionaba antecedentes, por “desobediencia” y “amenazas“, aunque ninguna había prosperado.

En los pasillos de los tribunales platenses también comentan con fuerza un rumor que confirma sus dotes de manipuladora: logró enamorar a un custodio de detenidos que la había trasladado a su lugar de reclusión.

Sin embargo, la carrera criminal de la viuda negra, la del Ford Ka negro, la del gato negro, se terminó de una manera abrupta e impensada. Y como rezaba su canción de cabecera, “nadie la vio partir“.

Vanesa Soledad Lenain, la viuda negra que murió en una ruta bonaerense.

Fuente: www.clarin.com

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